
Lo que primero llama la atención del cuadro Auto de fe de la Inquisición de Francisco de Goya es la gran
expresividad de los rostros, tanto de los reos que visten sacos de lana y capirotes
en la cabeza y muestran con sumisión la humillación que supone estar allí; como
del fraile que lee la sentencia; o el inquisidor que señala a los condenados. Además,
salta a la vista los colores oscuros que utiliza para representar al público y a
los eclesiásticos, frente a los tonos más luminosos en la vestimenta de los
reos; centrando los focos de luz en la parte izquierda del cuadro -el
púlpito-.
La Inquisición, desde el siglo XVIII, persiguió los desacuerdos ideológicos
y políticos y los sectores más integristas la consideraban necesaria para salvaguardar
la pureza de la religión e impedir la inmoralidad entre la población.
Actualmente, la Inquisición seguiría atacando la libertad religiosa, ideológica
y política y además, arremetería sobre la libertad de expresión, la igualdad
entre hombre y mujeres, el colectivo LGBT...
Hoy en día es la censura la que se encarga de suprimir y actuar sobre
aquello que sobrepasa los limites de libertad de expresión y puede ser ofensivo
para otras personas quebrantando sus derechos.
Si hoy en día no hubiese libertad de expresión ni de imprenta, la sociedad
seria más retrógrada, no podríamos manifestar nuestra forma de pensar, ni pertenecer
a otra religión, ni publicar aquello en lo que creemos. Sin embargo, aunque sí tengamos
libertad de expresión en el presente, sigue habiendo rechazo por algunos grupos
hacia las personas que expresan libremente su amor -y no es entre hombre y
mujer-, hacia las personas de otras culturas y religiones, hacia la igualdad de
género, etc. Así que, aunque hayamos avanzado bastante, aun tenemos que progresar más.
no te mates a informarnos porfavor
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