Pintores del Siglo de Oro español
El Siglo de Oro fue un periodo de esplendor en el arte
y en la literatura española durante los siglos XVI y XVII. Empezó a mediados
del Renacimiento con los Reyes Católicos, la conquista de América y la
toma de Granada. Concluyó en el Barroco con Calderón de la Barca en literatura
y Murillo en la pintura. Esta primera etapa se caracterizó por la exaltación de
la naturaleza y lo natural como algo bello y verdadero, la búsqueda del
equilibrio, la proporción y armonía y la influencia italiana. La temática principal
fue la religiosa como se puede observar en uno de los mejores pintores de esta
época:
El Greco (1541-1614)
donde, prestando atención a figuras como Miguel Ángel en Italia, aprendió el
uso de colores cálidos y la importancia de la luz. Sus figuras eran alargadas y
delgadas, expresando espiritualidad y misticismo. Sus colores fueron evolucionando
de cálidos a tonos más fríos e irreales; como se puede apreciar en El
Expolio.
El Barroco dotó de
realismo y expresividad en sus figuras además de continuar la línea de temas
religiosos, cotidianos o mitológicos.
Uno de los primeros
pintores de esta época fue José de Ribera (1591-1652), también
conocido como "El Españoleto" quien, tuvo muy presente el naturalismo
y el carácter religioso; también encontró un camino tenebroso y mitológico; y
como la mayoría de pintores posteriores su pintura se fue transformando de
luminosa y cálida a oscura y fría. Una de sus tantas obras fue La
Inmaculada Concepción.
Zurbarán (1598-1664) destacó también por su pintura religiosa con gran fuerza visual y gran carga tenebrista -influenciado por Ribera- y por sus cuadros de bodegones. El uso de claroscuro hizo que le apodaran el " Caravaggio español" pero tras su visita a Madrid, donde compartió con su amigo Velázquez sus pinturas, inició un estilo propio. La visión de San Pedro Nolasco refleja claramente su temática principal.
Diego Velázquez (1599-1660)
fue uno de los máximos exponentes de la pintura española y barroca; pintor de
retratos con enfoque realista, empleo de perspectiva aérea, de profundidad y de
contrastes de luz; que trató temas típicos de la época: religiosos, mitológicos,
paisajes... Además trabajaba sin boceto por lo que solía corregir sobre la
marcha e incluso años después. Al igual que Zurbarán es influenciado por el
naturalismo de Caravaggio y otros pintores italianos. Uno de sus cuadros más
conocidos fue La Adoración de los Reyes Magos.
Uno de los últimos artistas de esta época fue Murillo (1617-1682) conocido sobre todo por sus pinturas religiosas y sus vírgenes puras, delicadas y sencillas. Su estilo fue cambiando, desde un empleo de luz uniforme y colores fríos hacia un marcado tenebrismo influenciado por Zurbarán y Ribera y acabando con un estilo vaporoso y transparente. También fue influenciado por Velázquez de quien aprendió la perspectiva aérea y el juego de contraluces. Como por ejemplo La Inmaculada Concepción.

En todas las obras
anteriores la temática es religiosa y las características no varían demasiado.
Por ejemplo, los cuadros de Ribera y Murillo son casi idénticos, ambos plasman
una virgen utilizando colores y contrastes parecidos. También tienen similitud
los colores y la luz con el de Zurbarán, siendo más oscuro el de Velázquez y el
de El Greco. Sin embargo todos coinciden en la gran expresividad de las caras,
el realismo y los contrates de luz; que fue lo que más caracterizó este Siglo
de Oro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario