lunes, 19 de diciembre de 2016

TRABAJO BLOQUE 3 (primera parte)

Pintores del Siglo de Oro español

El Siglo de Oro fue un periodo de esplendor en el arte y en la literatura española durante los siglos XVI y XVII. Empezó a mediados del Renacimiento con los Reyes Católicos, la conquista de América y la toma de Granada. Concluyó en el Barroco con Calderón de la Barca en literatura y Murillo en la pintura. Esta primera etapa se caracterizó por la exaltación de la naturaleza y lo natural como algo bello y verdadero, la búsqueda del equilibrio, la proporción y armonía y la influencia italiana. La temática principal fue la religiosa como se puede observar en uno de los mejores pintores de esta época:

El Greco (1541-1614) donde, prestando atención a figuras como Miguel Ángel en Italia, aprendió el uso de colores cálidos y la importancia de la luz. Sus figuras eran alargadas y delgadas, expresando espiritualidad y misticismo. Sus colores fueron evolucionando de cálidos a tonos más fríos e irreales; como se puede apreciar en El Expolio.

El Expolio

El Barroco dotó de realismo y expresividad en sus figuras además de continuar la línea de temas religiosos, cotidianos o mitológicos.

Uno de los primeros pintores de esta época fue José de Ribera (1591-1652), también conocido como "El Españoleto" quien, tuvo muy presente el naturalismo y el carácter religioso; también encontró un camino tenebroso y mitológico; y como la mayoría de pintores posteriores su pintura se fue transformando de luminosa y cálida a oscura y fría. Una de sus tantas obras fue La Inmaculada Concepción.




La Inmaculada Concepción



Zurbarán (1598-1664) destacó también por su pintura religiosa con gran fuerza visual y gran carga tenebrista -influenciado por Ribera- y por sus cuadros de bodegones. El uso de claroscuro hizo que le apodaran el " Caravaggio español" pero tras su visita a Madrid, donde compartió con su amigo Velázquez sus pinturas, inició un estilo propio. La visión de San Pedro Nolasco refleja claramente su temática principal.


La Visión de San Pedro Nolasco

Diego Velázquez (1599-1660) fue uno de los máximos exponentes de la pintura española y barroca; pintor de retratos con enfoque realista, empleo de perspectiva aérea, de profundidad y de contrastes de luz; que trató temas típicos de la época: religiosos, mitológicos, paisajes... Además trabajaba sin boceto por lo que solía corregir sobre la marcha e incluso años después. Al igual que Zurbarán es influenciado por el naturalismo de Caravaggio y otros pintores italianos. Uno de sus cuadros más conocidos fue La Adoración de los Reyes Magos.


La Adoración de los Reyes Magos



Uno de los últimos artistas de esta época fue Murillo (1617-1682) conocido sobre todo por sus pinturas religiosas y sus vírgenes puras, delicadas y sencillas. Su estilo fue cambiando, desde un empleo de luz uniforme y colores fríos hacia un marcado tenebrismo influenciado por Zurbarán y Ribera y acabando con un estilo vaporoso y transparente. También fue influenciado por Velázquez de quien aprendió la perspectiva aérea y el juego de contraluces. Como por ejemplo La Inmaculada Concepción.

La Inmaculada Concepción


En todas las obras anteriores la temática es religiosa y las características no varían demasiado. Por ejemplo, los cuadros de Ribera y Murillo son casi idénticos, ambos plasman una virgen utilizando colores y contrastes parecidos. También tienen similitud los colores y la luz con el de Zurbarán, siendo más oscuro el de Velázquez y el de El Greco. Sin embargo todos coinciden en la gran expresividad de las caras, el realismo y los contrates de luz; que fue lo que más caracterizó este Siglo de Oro.

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