domingo, 22 de enero de 2017

LIBERTAD DE IMPRENTA FRENTE A LA INQUISICIÓN



Lo que primero llama la atención del cuadro Auto de fe de la Inquisición de Francisco de Goya es la gran expresividad de los rostros, tanto de los reos que visten sacos de lana y capirotes en la cabeza y muestran con sumisión la humillación que supone estar allí; como del fraile que lee la sentencia; o el inquisidor que señala a los condenados. Además, salta a la vista los colores oscuros que utiliza para representar al público y a los eclesiásticos, frente a los tonos más luminosos en la vestimenta de los reos; centrando los focos de luz en la parte izquierda del cuadro -el púlpito-.
La Inquisición, desde el siglo XVIII, persiguió los desacuerdos ideológicos y políticos y los sectores más integristas la consideraban necesaria para salvaguardar la pureza de la religión e impedir la inmoralidad entre la población.
Actualmente, la Inquisición seguiría atacando la libertad religiosa, ideológica y política y además, arremetería sobre la libertad de expresión, la igualdad entre hombre y mujeres, el colectivo LGBT...
Hoy en día es la censura la que se encarga de suprimir y actuar sobre aquello que sobrepasa los limites de libertad de expresión y puede ser ofensivo para otras personas quebrantando sus derechos.
Si hoy en día no hubiese libertad de expresión ni de imprenta, la sociedad seria más retrógrada, no podríamos manifestar nuestra forma de pensar, ni pertenecer a otra religión, ni publicar aquello en lo que creemos. Sin embargo, aunque sí tengamos libertad de expresión en el presente, sigue habiendo rechazo por algunos grupos hacia las personas que expresan libremente su amor -y no es entre hombre y mujer-, hacia las personas de otras culturas y religiones, hacia la igualdad de género, etc. Así que, aunque hayamos avanzado bastante, aun tenemos que progresar más.

sábado, 21 de enero de 2017

LA EMANCIPACIÓN AMERICANA

A partir del año 1810 se desarrollaron movimientos independentistas en las colonias americanas que acabaron con el fin del Imperio español en América. 
         1.    Las causas de la emancipación 
A principios del siglo XIX la burguesía criolla (blancos nacidos en el América) comenzó a sentirse apartada de la administración política colonial y perjudicada por los fuertes impuestos y el control que tenia España sobre la economía y el comercio. Todo esto se incrementó con los nuevos ideales de la Revolución francesa, el impacto de la revuelta de las trece colonias americanas sobre Gran Bretaña y el vacio de poder en la monarquía española.
Todo este malestar dio lugar al proceso de independencia de las colonias americanas.
         2.    Fases de la independencia
Se desarrolló en dos fases.
En la primera fase (1808-1814) se formaron juntas desvinculándose de la autoridad de la Junta Central Suprema -en Buenos Aires y Caracas (1809)- puesto que los gobernantes no obedecieron la monarquía de José I.
De igual forma, la Junta de Quito reclamó la soberanía del pueblo y Paraguay proclamó su independencia (1811).
En la segunda fase (1816-1824) Argentina anunció su independencia en el Congreso de Tucumán y dirigió una expedición encabezada por San Martín a través de los Andes logrando así, la independencia de Chile (Chacabuco).
Por otra parte, Simón Bolívar derrotó a los españoles en Boyacá y Carabobo y fundó la Gran Colombia (Venezuela, Colombia, Ecuador y Panamá).
Fernando VII vendió Florida a Estados Unidos.
México consiguió su independencia en 1821 tras la batalla de Iturbide.
Y por último, Antonio José de Sucre derrotó a los españoles en Ayacucho y emancipó Perú y Bolivia.
         3.    Consecuencias para España
Tras todas estas derrotas, España únicamente conservará Cuba, Puerto Rico, Filipinas y alguna serie de islas en el Pacifico; por lo que pierde todo el prestigio en el mundo y se convierte en una potencia de orden inferior.
Así mismo, se desvanece el comercio con América afectando principalmente a Cataluña y al puerto de Cádiz; y como consecuencia, la Hacienda española deja de ingresar los derechos de aduanas a los puertos. Además dejan de llegar los impuestos americanos.
En definitiva, la perdida de las colonias fue importante para el desarrollo económico y político del siglo XIX, si bien se pierde mucha importancia frente a las grandes potencias, como afirma Jordi Nadal.